La crisis por la mala calidad e insalubridad del agua potable en la Zona Metropolitana de Guadalajara derivó en una multitudinaria movilización ciudadana que reunió a cerca de 10,000 personas entre La Minerva y Casa Jalisco.
La manifestación, motivada por semanas de suministro turbio y fétido en los hogares, transcurrió de manera pacífica durante cerca de dos horas hasta que la tensión escaló en las inmediaciones de la residencia oficial del ejecutivo estatal.
El operativo desplegado por las fuerzas de seguridad estatales incluyó irónicamente, el uso de chorros de agua a presión y gases lacrimógenos para replegar a los asistentes.
Según los reportes oficiales del Gobierno de Jalisco, los enfrentamientos dejaron un saldo de 39 personas detenidas, 28 elementos de seguridad lesionados, dos de ellos en estado grave y 31 civiles atendidos por personal médico. Colectivos y organismos de derechos humanos denunciaron el uso desproporcionado de la fuerza y la ejecución de detenciones arbitrarias.

“Era un grupo de choque”
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, calificó en un comunicado, los hechos como “un día difícil para la ciudad”. Afirmó que la marcha legítima estuvo intervenida por un “grupo de choque” de aproximadamente 400 personas encapuchadas que agredió a las fuerzas policiales con piedras, tubos y petardos.
Ante las críticas por el operativo, Lemus anunció que solicitó a la Fiscalía estatal revisar caso por caso las aprehensiones. Esto permitió las primeras liberaciones de manifestantes y ordenó analizar los videos del despliegue policial para sancionar cualquier posible exceso o abuso de autoridad.

A la par, el mandatario insistió en que su administración avanza en el cierre de la presa Las Pintas y un esquema de racionamiento rotativo para sanear la red, ratificando enfáticamente que el servicio de agua no se privatizará ni subirán las tarifas.
“Una cosa es contener y otra reprimir”: Sheinbaum
Desde Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo que su gobierno “nunca ha estado de acuerdo con la represión” y remarcó que “una cosa es contener y otra es reprimir”. La mandataria federal exigió a las autoridades de Jalisco esclarecer el uso de gas lacrimógeno, transparentar la lista de personas arrestadas y dar la cara ante la ciudadanía.
En cuanto al trasfondo de la emergencia hídrica, Sheinbaum reiteró que la Federación no respaldará ninguna propuesta que implique la privatización o mercantilización del agua.

Confirmó que la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) trabajará en coordinación con el gobierno estatal para financiar y ejecutar de manera conjunta las obras de infraestructura necesarias que solucionen de fondo el desabasto y la contaminación en la entidad.