A medida que se acerca la inauguración de la Copa del Mundo 2026, la incertidumbre sobre el calendario escolar ha crecido entre padres de familia y estudiantes.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) señaló que se encuentra en un proceso de análisis profundo para determinar si habrá suspensiones de labores o ajustes en las jornadas educativas durante los días en que la Selección Mexicana dispute sus encuentros.
El titular de la dependencia, Mario Delgado, dijo que el objetivo primordial es equilibrar el cumplimiento del programa académico con el impacto social y logístico que un evento de esta magnitud representa para el país. Especialmente en las ciudades sede.
Posibilidad de la modalidad virtual
Mario Delgado explicó que se está considerando la implementación de clases virtuales o modelos híbridos para los días en que juegue el combinado nacional. Una estrategia que permitiría a los estudiantes seguir el evento sin descuidar sus responsabilidades escolares. Esta medida busca evitar el ausentismo escolar que históricamente se registra de manera informal durante los mundiales, permitiendo que las escuelas actúen como espacios de integración comunitaria mediante la proyección de los partidos dentro de los planteles.
La logística en las ciudades que albergarán los encuentros, CDMX, Guadalajara y Monterrey, es uno de los factores determinantes en este análisis. Autoridades educativas mantienen mesas de trabajo con los gobiernos locales para evaluar el impacto en la movilidad urbana.

Se anticipa que el flujo vehicular y la saturación del transporte público en zonas aledañas al Estadio Azteca, el Estadio Akron y el Estadio BBVA podrían hacer inviable el traslado de miles de estudiantes y docentes en horarios de partido, lo que refuerza la posibilidad de que se otorguen permisos especiales o se modifiquen los horarios de entrada y salida en las zonas afectadas.
La decisión final sobre el calendario escolar se espera para las próximas semanas, una vez que se defina la agenda de seguridad y movilidad para las sedes mundialistas. Por ahora, la postura oficial es que las clases no se suspenden de forma generalizada, pero se mantiene abierta la puerta a una modalidad flexible que reconozca la importancia histórica de la Copa del Mundo en México.
El gobierno federal busca que el mundial sea una fiesta nacional que no afecte el rezago educativo, priorizando la comunicación constante con los sindicatos de maestros para coordinar estas posibles jornadas especiales.