El 29 de abril de 2026, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó cargos federales contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios estatales. Esto por presunta asociación con la facción “Los Chapitos” del cártel de Sinaloa.
Entre los señalados también figura el senador de Morena Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario general de Gobierno con Rocha. También exmandos de seguridad y procuración de justicia del estado. Solo uno de los diez, el exsecretario de Seguridad Gerardo Mérida, se ha entregado a las autoridades estadounidenses.
Dos días después de la acusación, Rocha Moya solicitó licencia temporal al cargo “para no interferir en las investigaciones”. Permanecería fuera 112 días.
El regreso que duró 34 horas
El viernes 21 de agosto, Rocha Moya reapareció en Palacio de Gobierno en Culiacán, retomó funciones y anunció en video que gobernaría hasta el fin de su mandato constitucional, en octubre de 2027. La reacción fue inmediata y unánime.

La Secretaría de Gobernación calificó el regreso de “decisión exclusivamente personal”. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en San Lázaro, advirtió que la permanencia de Rocha Moya comprometía la relación bilateral con Estados Unidos. Le pidió abiertamente reconsiderar.
Veintitrés gobernadoras y gobernadores morenistas, entre ellos Delfina Gómez, Marina del Pilar Ávila, Clara Brugada y Layda Sansores, firmaron un desplegado conjunto exigiéndole “madurez y responsabilidad”. En el documento dejaron de referirse a él como “gobernador” y lo llamaron “Dr. Rocha Moya”.
La oposición también cargó: el PAN habló de "cinismo" y Movimiento Ciudadano de "vergüenza nacional".
Ante la presión, Rocha Moya dio marcha atrás apenas 34 horas después de reincorporarse y pidió una nueva licencia, esta vez indefinida. El Congreso de Sinaloa la aprobó por unanimidad el domingo 23 de agosto. Sheinbaum, consultada al respecto, respondió con distancia: la salida, dijo, fue tan personal como lo había sido el regreso.

El costo de su decisión medido en encuestas
El desgaste ya tiene números. Según Enkoll, para El País y W Radio, la aprobación de Sheinbaum cayó de 75% en marzo a 68% en mayo de 2026.
Es la caída más pronunciada de su gobierno y el nivel más bajo desde que inició el sondeo mensual en diciembre de 2024. Entre jóvenes de 18 a 24 años, el desplome fue de 25 puntos. En la misma medición, la intención de voto para diputados de Morena bajó de 48% a 39%.
El caso se suma a otros frentes de desgaste para el oficialismo.
El escándalo del huachicol fiscal, la reapertura del caso Ayotzinapa y tensiones con medios de comunicación, todo en un momento en que Morena empieza a construir su estrategia rumbo a las elecciones de 2027. Lo que queda claro tras esta semana es que, puertas adentro del movimiento, ya nadie es intocable: ni siquiera un gobernador en funciones.