Un polémico reportaje publicado por el periódico estadounidense The New York Times (NYT) desató nuevamente una tormenta política en México.
En esta ocasión, aseguraron que al menos una decena de funcionarios y legisladores de Morena se han contactado discretamente a autoridades de Estados Unidos para actuar como informantes. Según el NYT, estos políticos buscan “adelantarse” a investigaciones por presuntos nexos con el crimen organizado que pronto podrían centrarse en ellos.
La revelación de los “soplones”
El reportaje señala que esta ola de cooperación la impulsa una iniciativa de la DEA. Contactaron en privado a políticos mexicanos para persuadirlos de colaborar en investigaciones sobre corrupción y narcotráfico.
El NYT afirma que entre los objetivos de las indagatorias estadounidenses se encuentran figuras clave como los gobernadores Alfonso Durazo (Sonora) y Américo Villarreal (Tamaulipas).
Este acercamiento llega tras la acusación formal del Departamento de Justicia de EE. UU. contra 10 funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia. Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa.

Sheinbaum y la defensa de la 4T
La respuesta desde Palacio Nacional no se hizo esperar. Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó duramente la solidez del reportaje, criticando el uso de fuentes anónimas y asegurando que su administración no tiene conocimiento alguno de dicha cooperación.
“Fíjense en la nota: ¿Cómo puede haber una nota así en un periódico que se dice de los mejores del mundo? Básicamente dice: ‘ Me dijo una fuente, quién sabe quién, que hay personas de Morena que están informando a Estados Unidos’ Esa es la nota”
Sheinbaum calificó las investigaciones estadounidenses como un acto de injerencia extranjera y sugirió que sectores de la ultraderecha de EE. UU. intentan influir en los procesos electorales de México.

“Quizá estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026. ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país? No son preguntas retóricas. México no es piñata de nadie“
Por su parte, el gobernador Alfonso Durazo envió una carta al NYT exigiendo una rectificación, negando haber recibido cualquier notificación de investigación en su contra y calificando los señalamientos como carentes de sustento.
“No he recibido notificación alguna por parte de autoridad competente, en México o en el extranjero, sobre la existencia de investigación alguna en mi contra”, escribió en la carta dirigida a Joseph Kahn y A. G. Sulzberger, editor ejecutivo y presidente del NYT, respectivamente.
