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La puerta griega que cambió carreras: el reto de la Hormiga González en Olympiacos

Por Israel Nieto
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Armando González dejó Chivas para convertirse en nuevo jugador del Olympiacos, un club donde dos delanteros mexicanos ya escribieron capítulos importantes y que hoy vuelve a apostar por el talento nacional.

No todos los caminos a Europa empiezan en Inglaterra o España. A veces, la puerta correcta está en el puerto de El Pireo, en Grecia, donde el Olympiacos ha construido una reputación silenciosa como un club capaz de convertir talento en vitrina continental. Ahí es donde Armando “Hormiga” González intentará escribir la siguiente página de su carrera. 

Con 23 años, el delantero surgido de Chivas deja el futbol mexicano después de un año que disparó su valor: fue campeón de goleo con 24 anotaciones en sus últimos dos torneos y terminó por convencer al conjunto griego de invertir cerca de 12 millones de dólares por el 80 por ciento de su carta, mientras el Guadalajara conservará un porcentaje pensando en una futura venta.

Sin embargo, la verdadera dimensión del movimiento aparece cuando se observa el escudo que ahora defenderá.

Olympiacos no es únicamente el equipo más ganador de Grecia, con más de cuatro decenas de títulos de liga. También es un club acostumbrado a competir en torneos europeos y que en años recientes levantó la UEFA Conference League, un logro que confirmó que sigue siendo una plataforma competitiva para jugadores con proyección internacional.

La tercera apuesta mexicana

La “Hormiga” será apenas el tercer delantero mexicano que vestirá esa camiseta, y los antecedentes son llamativos.

Antes estuvo Nery Castillo, quien llegó siendo prácticamente un desconocido y terminó convirtiéndose en figura del club, disputando más de 150 partidos antes de dar el salto al Shakhtar Donetsk. Años después apareció Alan Pulido, quien conquistó la liga griega antes de regresar precisamente a Chivas. 

Ahora el reto cambia de protagonista, pero mantiene el mismo escenario: demostrar que un delantero mexicano puede crecer fuera del reflector habitual de las cinco grandes ligas.

Hay otro dato que explica por qué esta operación puede marcar diferencia. Chivas aceptó vender por debajo de la cláusula de salida, pero retuvo el 20 por ciento de los derechos del atacante, una estrategia que refleja confianza en que su historia en Europa apenas comienza. 

Para la “Hormiga”, Grecia no representa una escala menor. Representa un lugar donde el margen para jugar, competir en Europa y seguir aumentando su valor puede ser más amplio que en destinos con mayor presión inmediata.

El siguiente desafío ya no será demostrar que sabe hacer goles. Será comprobar que el puerto de El Pireo puede volver a convertirse en el punto de partida de otro mexicano rumbo a las grandes ligas del continente.

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