Este viernes 21 de agosto, Rubén Rocha Moya retomó de manera oficial sus funciones como gobernador constitucional del estado de Sinaloa. El mandatario estatal, de 77 años, regresó al ejercicio de su cargo tras concluir la licencia temporal de 112 días que solicitó el pasado 1 de mayo. Un periodo durante el cual se sometió voluntariamente a una investigación penal por parte de la Fiscalía General de la República (FGR).
La crisis política que apartó temporalmente al gobernador de su cargo comenzó a finales de abril. El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública una acusación formal contra el político sinaloense y otros nueve funcionarios locales por narcotráfico y cohecho. Las autoridades estadounidenses alegaban la existencia de una alianza de protección institucional con la facción de “Los Chapitos” del cártel de Sinaloa.
Ante el señalamiento, Rocha Moya decidió separarse temporalmente de sus funciones y renunció por convicción personal al fuero constitucional. Esto para comparecer y responder de manera directa.

Resolución de la fiscalía y defensa del honor
Durante su mensaje de reincorporación difundido en redes sociales, Rocha Moya enfatizó que compareció personalmente en las distintas etapas de la indagatoria. Aseguró que la FGR informó de manera pública que no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten su participación en conducta ilícita o penal alguna.
“Regreso al ejercicio de mi responsabilidad como Gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado”, manifestó el gobernador.
Además, reiteró que defenderá implacablemente su honorabilidad y la de su familia.
No obstante, cabe destacar que, paralelamente a los dichos del mandatario, reportes de prensa señalan que la FGR aún no ha emitido formalmente un fallo o comunicado definitivo a su favor que lo deslinde por completo.

“Se trató de calumnias”
Con un fuerte tono de confrontación, Rocha Moya calificó las acusaciones en su contra como “patrañas urdidas por personeros de la ultraderecha nacional y extranjera”. Sostuvo que se trató de calumnias con motivaciones políticas e injerencistas orientadas a golpear la soberanía del país y mermar el avance del proyecto político de izquierda de la Cuarta Transformación.
“Soy ajeno e inocente de las patrañas que se han urdido en mi contra por personeros de la ultraderecha para dañar, como hoy se sabe a plenitud, al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo”
Asimismo, el gobernador reafirmó su absoluta lealtad al liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y se comprometió a gobernar el estado con el mayor ahínco posible hasta concluir formalmente su mandato constitucional, fijado para el 31 de octubre de 2027.