Recientemente se dio a conocer la decisión de Toyota de trasladar su planta en Tijuana a Estados Unidos, manteniendo en función únicamente la ubicada en Guanajuato.
Tras este hecho, el Consejo Coordinador Empresarial reconoció que, la salida de la planta en Tijuana genera cierta incertidumbre en la industria. Sin embargo, su permanencia en el estado representa un voto de confianza para el estado y fortalece su posición como uno de los principales polos de la industria automotriz del país.
“El tema de Tijuana, por supuesto que es una mala noticia para México, para la industria automotriz mexicana, producto, bueno, de esta incertidumbre, pero al mismo tiempo vemos que estados como el nuestro, como Guanajuato, que tiene estas ventajas que lo hacen diferente a otras entidades de la República, pues resisten de una mejor manera justamente estas presiones que estamos viendo en el entorno internacional”
JORGE GÁMEZ, Presidente del CCE

Jorge Gámez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, destacó que la planta en Apaseo el Grande acumula ya una inversión superior a los 2 mil 300 millones de dólares y genera más de 3 mil empleos directos e indirectos.
“Entonces, el que Toyota reafirme su confianza en Guanajuato, en la región Laja Bajío, pues definitivamente nos alienta, pero también nos llama a acelerar proyectos estratégicos que desde el sector empresarial hemos venido impulsando desde hace muchos años, como el libramiento ferroviario de Celaya, como la puerta logística del Bajío, que justamente estos proyectos le dan mayor competitividad al Estado, mayor competitividad a la región”
JORGE GÁMEZ, Presidente del CCE
Destacó que la permanencia de Toyota refrenda la relevancia estratégica de Guanajuato, particularmente en la región Laja-Bajío. Esto gracias a su infraestructura, talento especializado, capacidad logística y la sólida red de proveeduría desarrollada durante los últimos años.
