Desde hace unos días, se ha estado hablando tanto en la rueda de prensa mañanera de la presidenta, como en medios de comunicación y redes sociales sobre la nueva propuesta de “Derechos de las Audiencias”.
Se generó una intensa disputa legal y política tras el lanzamiento de la consulta pública sobre los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias.
Este proceso, que inició el 27 de julio y concluirá el 21 de agosto, busca reglamentar la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión. Sin embargo, encendido alarmas sobre posibles regresiones en la libertad de expresión.
El nuevo marco regulatorio y la CRT
Tras la extinción del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la nueva Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), adscrita al Ejecutivo Federal, es ahora la autoridad encargada de emitir estos lineamientos y sancionar su incumplimiento. El gobierno defiende que estas reglas no son una invención reciente, sino que desarrollan garantías constitucionales establecidas desde 2013.

¿Qué se exige a los medios?
Los lineamientos propuestos imponen obligaciones específicas a los concesionarios de radio y televisión, tanto comerciales como públicos y sociales:
- Distinción de contenidos: Los medios deberán diferenciar claramente, mediante plecas o cortinillas, entre información noticiosa, opinión y publicidad.
- Veracidad y ética: Se exige difundir información veraz y oportuna, evitando datos falsos o descontextualizados. Además, cada medio debe contar con un Código de Ética y designar a un Defensor de las Audiencias.
- Garantías ciudadanas: Se refuerza el derecho de réplica y se establecen medidas obligatorias de accesibilidad para personas con discapacidad auditiva.
Autorregulación sin censura
La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado las acusaciones de control mediático. “No hay censura, ni habrá censura porque es nuestra convicción”, afirmó en su conferencia matutina.
“Creemos en la libertad de expresión; hemos luchado toda nuestra vida por la libertad. La ley que se aprobó es para que las audiencias tengan el derecho constitucional a la información”

Argumentó que el objetivo principal es que el medio se autorregule a través de sus propias defensorías.
“Es un proceso de autorregulación del medio. No tiene nada que ver con censura. Nada. Porque nosotros creemos en el derecho a la información, pero también creemos que las audiencias tienen derecho a exigirle al medio: ‘Si dijiste una mentira, comunica que fue una mentira’ o ‘hablaste de mí, permíteme hablar en tu medio para poder dar mi versión”
Claudia Sheinbaum en conferencia mañanera del 28 de julio
Hay discrepancias latentes
Por otra parte, diversos organismos y especialistas advierten riesgos graves para la democracia. La Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) y la JUFED (Asociación de Jueces y Magistrados) coinciden en que la propuesta otorga una discrecionalidad peligrosa al Estado.
Entre las principales críticas destacan:
- Vulneración del Artículo 6°: Se argumenta que el control estatal sobre las líneas editoriales invade una esfera que debe ser independiente.
“Al pretender incidir de manera unilateral la regulación sobre los contenidos difundidos en medios electrónicos como la radio y la televisión, se invade una esfera que debe mantenerse con absoluta independencia y apego a la ley. Esa propuesta abre la puerta a mecanismos indirectos de censura institucionalizada que restringen la pluralidad informativa y amedrentan la libertad de ideas en el debate público”
Julia García González, directora de la Asociación Nacional de Magistrados y Jueces de Distrito (JUFED)

- Multas punitivas: Los lineamientos contemplan sanciones de hasta el 1% de los ingresos anuales de los concesionarios, una medida que especialistas consideran desproporcionada y desincentivadora del periodismo de investigación.
- El “Efecto Inhibidor”: Expertos como Irene Levy advierten que el miedo a represalias administrativas podría llevar a los comunicadores a la autocensura.
Que aplique para las “Mañaneras”
El debate se extendió a otros ámbitos. El PAN propone que estos lineamientos también se apliquen a las conferencias “mañaneras” de la presidenta, cuestionando si su naturaleza es informativa o publicitaria.
“La consulta pública debe servir para eliminar cualquier ambigüedad y asegurar que los lineamientos no permitan intervenciones indebidas en los contenidos informativos o en las decisiones editoriales, así como también se debe precisar si se deben aplicar o no a las mañaneras, tanto la federal como las locales”
Kenia López Rabadán, vicepresidenta de la Comisión Permanente del Congreso
Ante la propuesta de la oposición, Sheinbaum respondió este jueves: “Que no la vean”. La mandataria defendió este espacio como un recurso fundamental para informar sobre las acciones de su gobierno de manera directa y sin intermediarios. Argumentó que los legisladores tienen la libertad de decidir si consumen o no dicho contenido.

Además, subrayó que este ejercicio de comunicación es necesario porque, según su perspectiva, muchos temas relevantes para su administración no serían difundidos por los medios de comunicación convencionales si no existiera ese espacio.
“Si no tuviéramos este espacio, ningún medio va a sacar lo de la atención al sargazo, por ejemplo. En la ‘mañanera’ hablamos de manera directa, sin intermediarios”
En días anteriores, la presidenta de la república planteó la posibilidad de revisar si en el futuro esta regulación debería incluir a la prensa escrita y plataformas digitales, sectores que actualmente quedan fuera del alcance de la CRT.
La consulta pública permanece abierta en el portal de la CRT, donde ciudadanos y empresas pueden participar antes de que se defina la versión final que será publicada en el Diario Oficial de la Federación. El desenlace de este proceso definirá el equilibrio entre el derecho ciudadano a la información y la independencia editorial de los medios en México.
