El marco legal que regula el tránsito en las vías generales de comunicación en México experimentó una modificación de fondo. A través de un decreto firmado el 25 de mayo por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y publicado formalmente en el Diario Oficial de la Federación (DOF), se otorgó facultades plenas a la Guardia Nacional para aplicar infracciones y vigilar el cumplimiento de los reglamentos de tránsito en todas las carreteras y puentes de jurisdicción federal del país.
Esta medida reconfigura las atribuciones operativas de la corporación, consolidando su presencia en las vías terrestres con prerrogativas que anteriormente correspondían a cuerpos civiles y que ahora forman parte integral de la estrategia de seguridad y ordenamiento vial a nivel nacional.
Nuevas facultades y alcances de la corporación
Entre las facultades explícitas que el decreto otorga a los agentes se encuentra la capacidad de realizar
- Inspecciones vehiculares de rutina
- Verificar la vigencia
- Legalidad de la documentación de los conductores
- Ordenar el retiro de unidades hacia los depósitos federales autorizados cuando se incurra en faltas graves.

Asimismo, la corporación está plenamente autorizada para aplicar exámenes médicos y toxicológicos en el sitio a los automovilistas y choferes del servicio público. Esto con el objetivo de detectar el consumo de alcohol o sustancias prohibidas y prevenir accidentes.
El documento oficial estipula de manera estricta que las indicaciones del personal de la institución deberán acatarse, señalando textualmente que “las órdenes de los elementos de la Guardia Nacional se convierten en la máxima autoridad en carreteras y sus disposiciones deberán acatarse de manera obligatoria”. Contempla incluso la posibilidad de ejecutar arrestos administrativos por desacato flagrante en las autopistas.
Infracciones y costos para los conductores
El nuevo esquema sancionador estipula diversas conductas específicas que ameritan multas económicas calculadas con base en la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente. Quienes ignoren las señales de tránsito, desobedezcan las instrucciones directas de un agente federal o muestren conductas de resistencia durante una inspección se enfrentarán a sanciones que oscilan entre las cuarenta y las cincuenta veces el valor diario de la UMA. Esto equivale a un monto entre 4,692 a 5,865 pesos.

Por otro lado, la circulación de automóviles o camiones que presenten un evidente mal estado físico o mecánico, incluyendo neumáticos excesivamente desgastados o sistemas de frenado defectuosos, representará una infracción equivalente a un rango de veinte a treinta unidades diarias.