Una acusación de posible negociación electoral con un grupo criminal abrió un choque público entre el periodista Héctor de Mauleón, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, y el Gabinete de Seguridad federal.
El punto decisivo no es quién emite el desmentido más enérgico, sino qué se puede probar, pues hasta ahora, el presunto reporte de inteligencia en el centro de la disputa no se ha hecho público.
Columna de De Mauleón · Carta del Gabinete de Seguridad
En su columna del 26 de octubre, De Mauleón escribió que, según fuentes de seguridad consultadas por él, un informe federal registró una reunión a principios de 2024 en Guadalupe y Calvo, Chihuahua, entre Montiel y Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, hermano de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El periodista atribuyó a esos reportes un presunto acuerdo para que un grupo criminal apoyara candidaturas de Morena a cambio de control territorial.

Son señalamientos de la columna, no hechos acreditados públicamente.
Montiel respondió por escrito a El Universal y negó categóricamente haberse reunido o relacionado con personas dedicadas a actividades delictivas. Cuestionó que la columna titulara, como ha ocurrido un encuentro que después llamó “supuesto” y señaló que el informe invocado no fue mostrado.
De Mauleón replicó que sostiene su publicación y afirmó que fuentes de seguridad le confirmaron la autenticidad del reporte. Ni esa afirmación ni la negativa de Montiel sustituyen la verificación independiente del documento.
Carta de Montiel y respuesta de De Mauleón
La intervención del gobierno endureció el contraste. En una carta fechada este 27 de octubre, el Gabinete de Seguridad sostuvo que “no existe información oficial que confirme la existencia o autenticidad” de un reporte de inteligencia federal como el mencionado por De Mauleón, ni elementos oficiales que acrediten los supuestos acuerdos con integrantes de la delincuencia organizada.
También calificó de falso que las instituciones que lo integran hayan confirmado lo publicado en la columna.
Carta aclaratoria
La carta no demuestra que la reunión jamás ocurrió; establece que el Gabinete de Seguridad no reconoce información oficial que confirme el reporte o respalde los acuerdos atribuidos.
A la vez, el hecho de que un periodista cite fuentes federales no convierte por sí solo su versión en una conclusión institucional. Presentar cualquiera de esas dos posturas como prueba definitiva sería ir más lejos que la evidencia disponible.
El caso exige respuestas verificables en lugar de una guerra de adjetivos. Para sostener una imputación de esta gravedad harían falta elementos que permitan comprobar el origen, la autenticidad y el contenido del supuesto reporte, además de corroboración independiente del encuentro y de los acuerdos alegados.
Por ahora, el documento no está a la vista del público, Montiel niega el encuentro y el gobierno rechaza haber confirmado la versión.