Editorial
El activista chihuahuense Julián LeBarón formalizó este miércoles 15 de julio su incorporación al partido Somos México, en una rueda de prensa encabezada por el presidente nacional del partido, Guadalupe Acosta Naranjo.
Con este paso, LeBarón deja atrás la ruta independiente que había planteado meses atrás para sumarse a una estructura partidista de cara a las elecciones de 2027.
De activista a aspirante
LeBarón confirmó desde febrero de este año que buscaría la gubernatura de Chihuahua, entonces bajo la figura de candidatura independiente:
“Se han acercado para pedírmelo y estamos seriamente considerándolo, será un asunto totalmente independiente”, dijo en entrevista con Azucena Uresti.
Su nombre ha estado ligado durante más de una década a la lucha contra la violencia en el estado. Esto luego del secuestro de su hermano Eric en 2009 y el asesinato de su hermano Benjamín y su cuñado Luis Widmar meses después.

En 2019, la masacre de Bavispe en la que murieron nueve integrantes de su familia, entre ellos tres mujeres y seis niños lo colocó como una de las voces más visibles del país en el reclamo de justicia y seguridad.
Somos México, por su parte, anunció el arranque de sus actividades políticas en Chihuahua sumándose al movimiento encabezado por LeBarón “en favor de la paz, la seguridad y la justicia en la entidad”, y expresó su respaldo a las aspiraciones del activista de cara al proceso electoral de 2027.
Nuevas alianzas fuera de los partidos tradicionales
La adhesión llega semanas después de que LeBarón se reuniera con Grecia Quiroz, presidenta municipal de Uruapan en un encuentro con empresarios interpretado por varios sectores como un acercamiento entre figuras que impulsan proyectos alternos a los partidos convencionales. En esa visita a Michoacán, LeBarón expresó públicamente su respaldo al movimiento de Quiroz.
Chihuahua comparte más de mil kilómetros de frontera con Estados Unidos, y uno de cada cinco dólares que México exporta se genera en el estado, lo que coloca a la entidad como un actor clave tanto en la relación comercial bilateral como en la disputa por el control de las rutas fronterizas del crimen organizado.

LeBarón ha insistido en que la solución a la violencia no depende únicamente del poder tradicional:
“Pensar que el gobernador o el presidente de la República venga a salvarnos, es como los aztecas esperando que venga Quetzalcóatl a salvarlos y termina siendo Hernán Cortés”, ha declarado.
También ha señalado el caso de su comunidad, Galeana, donde la policía municipal fue expulsada hace seis años por presuntos vínculos con el crimen organizado, lo que según él redujo la delincuencia en 85%.
